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..."Las palabrsiempre retendrán su poder"...

domingo, 29 de noviembre de 2009

Tormenta y mar



Con mano de orquesta dirige la tormenta que provoca. Las olas revientan en sus pechos de sol. Sus caderas son rocas insoslayables ante las manos que las buscan. Sus labios, cual caprichoso mar, lo ahogan y lo devuelven cansado a las orillas de la playa. Él, náufrago en aquella tormenta hecha mujer, se deja envolver, se deja zarandear por sus olas. Se estrella hasta deshacerse en su cuerpo indómito. Pero finalmente, el mar lo devuelve y lo deja tirado en la arena, con su sabor a sal y empapado de todo lo que contiene. Ahí, a sus orillas, se duerme cansado de vaivenes, y espera que la próxima ola de ese mar, lo ahogue finalmente.