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..."Las palabrsiempre retendrán su poder"...

domingo, 30 de agosto de 2009

Famagusta, Chipre y la abuela


Famagusta lleva 36 años sin habitantes, 36 años de ciudad muerta, 36 años de ocupación turca, 36 años desde que la abuela se quedó en la casa rodeada de militares, 36 años sin que los caballos vuelen, los pájaros canten o los San Jorges combatan las fieras en Capadocia, en Macedonia, en Chipre, 36 años desde que la abuela olvidó el cuento, 36 años desde que la última vez que enrrolló la lana en su cuello, 36 años y la madeja sigue sin desenrrollarse, 36 años desde que él se quedó dormido en su reino, 36 años, aún sin mirar la tierra, 36 años y el tiempo ha girado, tal vez demasiado, 36 años... y muchos aún tienen los ojos cerrados, 36 años aún sin salir del cuento, 36 años de nostalgia, 36 años y el primer ajedrez de su vida... sigue ... aún olvidado , fracturado ... Han pasado 6 años desde que el pequeño nieto preguntará dónde está su abuela, 36 años desde que Ankara y sus soldados obligarón a más de 45 mil griegos a escapar y dejar atrás sus propiedades, sus vidas, sus familias... sus abuelas, sus cuentos, sus caballos voladores, sus pájaros cantores, sus San Jorges combatientes de fieras en Capadocia, en Macedonia, en Chipre...

Por fin de nuevo en las pistas, con este pequeño parafraseo a un poema-cuento Chipriota acerca de la invasión turca en 1974. La creatividad no fue mucha, pero las ganas y el cariño están.

Saludos a los que pasen por este blog.

3 comentarios:

chocolate&vainilla dijo...

ese poema es precioso
me conmovio demasiado
y me hizo recordar por un momento
lo creul que puede ser esta mal llamada humanidad

te amo, gracias por volver
te ectrañabamos

muack

Nahiomy dijo...

Me encanta esa repetición..me encantan las abuelas, los cuentos y los caballos voladores que no vuelven ,pero que vienen aqui y se repiten el plato...
Que agradable como suena =)

Maca dijo...

Primo!!! K bien! otra vez de vuelta al blog, las letras, los ensueños…
Me gusta mucho tu relato, lo releí en voz alta y tiene una sonoridad excelente para cuentearlo; es tan descarnada y real la historia, k parece mentira, y por lo mismo enseña k la vida es un espejo de lo que creemos imposible, y nos muestra la mueca de la realidad … pero tal como tu dices aun siguen o seguimos con los ojos cerrados.
La imagen de la abuela, los caballos, los combatientes, el abuso, es tan fácil reconstruirlas en mi interior pork esta, lamentablemente, presente no solo en tu relato, no solo en Famagusta, sin en todas partes y todas las edades… ahora incluso en la Araucanía.
Espero k pronto nos veamos (te aseguro k antes de 6 meses) ya k tengo ganas de ir a ver a mi hada madrina Estrellita, y ahí nos leeremos algo en los ojos, desarreglando el mundo para encontrar mas cuentos, relatos, poemas y demases…

Un abrazo primo, saludos a “la familia” (lease a lo The Godfather jajajaja)