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..."Las palabrsiempre retendrán su poder"...

viernes, 11 de abril de 2008

Máquina del tiempo


Miró hacia adentro, vacilante, la puerta delante de él parecía enorme, un gigante de madera crujiente. Al fin se decidió, dio el primer paso y un olor a naftalina, ropa vieja, porotos y rozas lo detuvo indeterminados segundos en algún tipo de ensoñación mística que lo llevó por las más ávidas etapas de su niñez. Cruzó el umbral y la mística se tornó real, era un niño de nuevo, vestía buzo parchado y zapatillas tigres; vio a su abuela en el umbral de la casa, corrió cruzando el patio a abrazarla. Ella, sonrisa amplia, lo envolvió en sus pequeños brazos que para él eran enormes. Una vez dentro, él en la mesa, saboreando los fideos más ricos que alguna vez probó, bajo la mirada amable de su abuela. Luego, horas de juego, pasto, la teleserie de la tarde, sonrisas y risas varias, sólo felicidad hubo ese día. Al caer la tarde, el niño, luego de un enorme abrazo, cruzó de salida el patio, con un enorme dulce en su mano, tesoro de la última aventura con su abuela. De pronto, a medida que se acercaba al enorme gigante crujiente, el dulce se fue achicando, ya no abarcaba toda su mano, sino sólo la palma, el buzo se transformó en terno y corbata, y el gigante crujiente pasó a ser sólo una pequeñita puertecita de madera. Ya no era un niño, volvió a ser hombre, recordó su trabajo, su mujer y sus hijos. Miró hacia atrás y la enorme abuela con la que había jugado horas, aquella a la que impaciente miró tejer con esa imponente paz, ahora era una pequeña viejecita encorvada que apenas si veía con esos ojitos pequeños y oscuros. él se despidió desde la entrada y salió, cruzó esa pequeña puerta, escapó de esa máquina del tiempo y volvió a la realidad, al estrés, a la preocupación... en fin, al mundo.

6 comentarios:

firiel dijo...

Bueno, el otro día, cuando me lo leíste, creo haberte dicho que me gusto. tiene ese no sé qué que lo hace tuyo. Ese sabor nostálgico.




besos padre, siga escribiendo q me encanta leerlo.

Domina dijo...

si bien hay cosas que pulir, que creo te las dará la vida y la experiencia, tienes esa cualidad de transportarme al mundo que propones y sentirme protagonista de lo que escribes. Me gusta, me gusta porque le das vida a palabras que sin ti no la tendrían


espero haber sido clara, pues tengo un poquitín de fiebre y soy lo más agramatical que existe cuando estoy enferma


PD;: GRACIAS POR EXISTIR

David dijo...

Don Freddy -¿o Freddie?-:

Excelente relato que me llevó a evocar los recuerdos que me fabriqué leyendo "Las crónicas de Narnia". También recordé mi niñez y las horas que pasé con mi abuela, mi ahora difunta abuela. Horas de alegría, diversión y paz...; sin duda, algo tienen los abuelos que te hacen añorar la niñez de nuevo.

Si bien me gustan esos recuerdos, prefiero seguir con el niño que llevo dentro: tú me conoces y soy muchas veces serio, pero nunca hay que perder a ese infante que nos saca por un momento de la bilis de este mundo, de ese "estrés" que llamas tú.

No obstante, me gusta mi vida, amo la y mi vida, amo a Priscilla -¡me nace tanto decirlo, amigo!- y amo la vida de ella; amo nuestras vidas. Ambos, ella y yo, sabemos cómo es el mundo y la porquería en que se ha convertido..., pero la risa infantil -la risa es de los niños- siempre ayuda.

Estoy seguro de que tú y la Conny -¿o Connie?- también lo saben.

Cuídate y cuídense.

Siga escribiendo.

David.


P.D.: Quizá yo pronto vuelva a las pistas blogueras y espero estar a la altura de todos ustedes, que de veras me han sorprendido.

chocolate&vainilla dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
chocolate&vainilla dijo...

si... concuerdo con david... algo de las crónicas de narnia tiene esa puerta inmensa...

yo no quiero crecer... no quiero salir de ese lugar... quiero seguir teniendo diecisiempre toda la vida... xD

bueno, ya estamos en los 20 y se supone que debemos ser unas personas maduras... sin embargo aún jugamos ¿cierto?... aún somos unos niños que juegan a cantar, a bailar, a esconderse... que piden cariño y se derriten ante una mano amorosa que nos acaricia para dormir....

por eso (en parte), te amo... porque sos mi compañero de juegos... porque me haces reir y te ries conmigo....

te amo bebe... y te lo dije en vivo... me gusta este cuento... me llena de nostalgias con olor a dulce y leña...

te amo bb

te amo hoy y siempre....

Davimi dijo...

Waaa, Freddy, está genial. Mientras lo leía recordé a mi abuelita =)...
¡Sigue así hermano!
Todo lo que has escrito me gusta mucho... y creo que a los demás también.
Un abrazo. Nos vemos!