Licencia

..."Las palabrsiempre retendrán su poder"...

domingo, 6 de abril de 2008

Bullicio Recoletano

El bullicio lo despierta en medio de la noche, se cuela por su ventana junto al frío, él corre la cortina y busca de donde proviene, tras unos segundos lo úbica en la Quinta Buin, en la esquina de Norte e Inocencia, avanzando hacia Raquel. Él se baja de la cama, se coloca sus botas, su chaqueta y el jockey como si su vida dependiese de ello, el bullicio permanece, intrigándolo. Luego, se deliza ventana afuera, era más fácil antes, cuando aún existía el techo bajo ella. Llega al suelo, corre, de dos trancos salta la reja y se encamina por Muñoz Gamero esperando encontrar al bullicio antes de que éste llege a Raquel. ¿Qué será? se pregunta, tal vez algún carnaval antiguo, alguna libación u orgía de algún tipo, tal vez es sólo una riña vecinal o tal vez el espirítu de aquel desdichado de las calles La Africana y Gabriel Palma que regresó de su largo exilio. Sigue avanzando, ya está cerca, el bullicio se intensifica, la curiosidad casi lo desboca, corre cruzando ya el Pasaje Uno pronto a llegar a Recoleta, ve cruzar la muchedumbre por Inocencia, llevan antorchas y palos, todos gritan y hablan, el bullicio lo domina. Por un segundo él se pregunta ¿por qué nadie más sale de sus casas?, ¿por qué nadie escucha el bullicio más que él?, ¿por qué todo sigue oscuro a su alrededor?, pero no tiene tiempo de seguir pensando, ya casi los alcanza, pronto todas sus dudas se disiparán y compartirá el secreto de esa muchedumbre y de su bullicio. Llega a Recoleta al fin, ve la iglesia San Alberto, está tan cerca, justo al doblar, donde está ese pequeño quiosco frente a la iglesia, algo frío lo detiene, en su pecho se clava un puñal que hace brotar la negra sangre de su boca, la mano que lo sostiene es negra como la misma noche, él la toma, no logra ver a quien pertenece ese brazo oscuro, todo comienza a nublarse, incluso el bullicio del cual nunca sabrá el motivo, la mano retira el puñal de su pecho, el cuerpo cae pesado en la esquina de Muñoz Gamero con Recoleta, él sólo escucha los pasos de su victimario retirarse en pos de la calle Raquel ¿irá a averiguar el misterio? se pregunta él. De pronto, el bullicio lo despierta en medio de la noche, se cuela por su ventana junto al frío, él corre la cortina y busca de donde proviene, tras unos segundos lo úbica en la Quinta Buin, en la esquina de Norte e Inocencia, avanzando hacia Raquel. Rápidamente cierra la cortina, se envuelve en las tapas de su cama y aprieta bien los ojos. el bullicio ya debe estar por Raquel, de apoco el sonido va desapareciendo, él se duerme.

2 comentarios:

chocolate&vainilla dijo...

uff... es terrible cuando pasa eso en lo que soñaste se repite y esperas el oscuro desenlace que en tu sueño fue y en la realidad te espera latente...pero.. que es la realidad?

si en los sueños aceptamos que godzilla nos persigue (no es que yo alguna vez haya soñado que godzilla me perseguía por todo romeral y me escondía en lacasa de mi abuela y godzilla al ver a mi abuea salía corriendo de miedo)y lo creemos real, al punto de despertar asustado: no será acaso esta vida un sueño?

no estaré soñando que te conocí y te amo?

y tal vez algún día despertaré y estaré sola?





te amo...

te amo mucho....

subi algo a mi blog... ojala te guste

firiel dijo...

me gusto, aunq parezca repetititvo.


primero: Feliz cumpleaños padre del mal.
segundo: me pareció interesante el vuelco q dio, me gusta la idea.